
Empresas
Llevamos ya un añito ya desde el catacrac económico. A Zapatero le costó admitir que estábamos en crisis. En ningún momento, ha querido reconocer que los puestos de trabajo, los únicos puestos de trabajo productivos que hacen aumentar el PIB son los del sector privado.
Las ayudas se han centrado en los desempleados, las necesitan sin lugar a dudas, pero más se necesitan empleos que subvenciones.
Hemos oído hablar de empresas solamente al principio de la crisis para evitar despidos, pero no para crear empleos. Los empresarios se presentan como el problema y no como la solución.
Hoy por la radio he oído a un sindicalista que decía que “los empresarios se aprovecharon de la bonanza económico para invertir en el ladrillo”, como si la bonanza la hubiera puesto el gobierno y el ladrillo no hubiera hecho prosperar a millones de trabajadores y crear empleos, no solamente en la construcción, sino también en los servicios y en general en todos los sectores.
Para más INRI “los empresarios” deben de ser solamente los de la construcción porque en la frase se excluye a todos los que han creado empleo en otros sectores y que se han jugado sus duros y esfuerzos en ello.
Habrá un día en el que el presidente del gobierno hable de las empresas, como la solución, sea Zapatero o no.
Lo duro que es ser socialista en tiempos de crisis
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Si quieres crear empleo no tienes que apoyar a quien no lo tiene (el parado de larga duración), ni a quien lo pierde (el parado reciente), ni a quien dice protegerlo (los sindicatos) sino a quien tiene la capacidad de crearlo (los empresarios).
En la mesa de concertación, el gobierno, cuya función es la de arbitraje, toma partido por los trabajadores y por los parados, es decir, por aquellos que no pueden crear empleo. No es de extrañar que el empleo se destruya a la velocidad que se está destruyendo.
Por último, hay que tener en cuenta que la creación de empleo no es un objetivo primario de ninguna de las partes sentadas en la mesa de la concertación social. El objetivo del gobierno es maximizar el número de votos, el objetivo de los sindicatos es maximizar el número de afiliados, el objetivo de los empresarios, maximizar los beneficios. La creación de empleo, como objetivo secundario, sólo se alcanzará cuando las tres partes, puestas de acuerdo, entiendan que ese objetivo secundario es esencial para alcanzar su objetivo primario.
Pero si ni siquiera son capaces de ponerse de acuerdo, mal vamos.
Espero que Jose Luis Rodriguez Zapatero decida bien.
Eso es lo unico que puedo decir.
que estes muy bien, un abrazo.
Au revoir.