Quiero llegar a los 100 años … pero no a los 101

Este fin de semana he tenido unos pensamientos muy trascendentales. Que si el objetivo de mi vida y esas cosas. Supongo que nos pasa a todos de vez en cuando.

Empezando por el final, he decidido que quiero llegar a los 100 años… pero no a los 101. ¿Que quiero decir con eso? pues está bastante claro, pero no del todo.

Hace unos meses encontré un artículo en el un tipo barbudo de la Universidad de Cambridge decía que la primera persona que cumplirá 1000 años a día de hoy tiene 60. A mi no es que me tiente mucho la inmortalidad, aunque morir por morir es tontería… como decían Cruz y Raya.

La cuestión es que ante esta perspectiva he decidido vivir 100 años, mucho más por el camino que por el fin. Los medios para vivir 100 años son casi todos los que me llevarían a una manera feliz de vivir desde ahora hasta entonces. Por resumirlo en pocas palabras, una vida saludable y equilibrada.

Empezando por el principio, no fumo y no bebo, salvo una vez al trimestre media copa (en los últimos 3 trimestres de mi vida, no se si eso hace estadística).

En cambio me sobran 10 kilillos, nada preocupante… si no se quiere llegar a los 100 años.

No hago mucho deporte, puedo hacer mis excursiones en bici y todavía corro más que mis hijos pequeños, suficiente… si no se quieren llegar a los 100 años. Aunque conozco mucha gente que se entrena para maratones, también hay que cuidar el esqueleto si se quiere…

Duermo poco, tampoco pasa nada, si… (por favor no miréis la hora a la que escribo esto)

Otro tema importante y que por prejuicios nadie abordamos hasta el último momento. Cómo ando… ¿cómo andas de equilibrio emocional? eso del estrés, de las obsesiones, de las manías, de las compras compulsivas, de afrontar el día a día. Lo llevo bastante bien, pero si quiero llegar a los 100 años hay cosas que pulir, muchas. Cuando ves las abuelitas que se tiran en parapente a los 90 años es porque, probablemente, han logrado llegar a ese punto de estabilidad en el que las emociones de esa aventura se transforman en felicidad más que en tensión.

I eso de arreglarme la muela, tengo una que se me ha roto tres veces, el resto de los dientes está bien, pero esa empieza a fallar. La verdad es que por lo demás no estoy nada tuneado. Pero, ¿cuando toca arreglar definitivamente la muela, ahora o a los 65?

Por el otro lado ¿ cuando toca empezar a disfrutar? En el pasado mi tiempo dedicado al ocio ha estado limitado por los hijos, el trabajo, etc. ¿Cuando toca disfrutar a tope? ¿Cuando me tengo que empezar a gastar los ahorros? O es que, como dice la bisabuela de mi mujer, terminaré siendo el más rico del cementerio.

La conclusión al final es que hay que gastar muchas energías en llevar una vida feliz y equilibrada.

Y si en el camino hacia 100 me proponen llegar a 1000… ya veremos.

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Pequeñas obsesiones

Es viernes. Salimos del cole con los niños de la mano. Padres de familia, sensatos, razonablemente acomodados. Uno con su camisa a “rayas”, el otro elegante pero informá con unas “Converse” contrastando con la americana, el de más allá siempre con su “Jersey” a la cintura por aquello de no perder la juventud, el cuarto con el pelo tirando a largo para que no se note la “calva” en la coronilla.

“Rayas” suele salir a comprar La Razón los fines de semana, no está suscrito porque, en el fondo, le gusta pasar por el Kiosko. Ya es casi una costumbre que, con el dedo corazón de la misma mano atrape el Segunda Mano. Tiene un buen piso y un coche de alta gama. Pero mientras se visten los niños empieza por el diario de oportunidades… todos los domingos. Viviendas, vehículos, etc. Hace dos semanas vio un anuncio de un Porche Cayenne por 12.000 €. No tenía sentido. Es una persona con formación y criterio. Cogió el móvil y mandó un SMS, “cómo es tan barato”, no era la primera vez. Todos los días mira los mensajes recibidos por las mañanas y pronto por la tarde. Los últimos dos domingos el anuncio ya no estaba. Sigue mirando el móvil.

“Jersey” es extrovertido y amiguero, hace unos meses pasó por IKEA. Dentro de ese recorrido forzado se encontró de frente con una promoción increíble. Nunca puede contra las promociones increíbles. Un pack de tres kits de neceser por 10 céntimos de euro. Que menos que gastarse 2 €… en 20 packs, es decir 60 neceseres. En otra ocasión descubrió que comercializaban Pufs iguales que los de Operación Triunfo, precio ridículo, compró 2, después de hinchado uno no cabía en la habitación. Está intentando regalarle el segundo a su hermano.

Los fines de semana de madrugada después de salir, “Converse”, igual que “Jersey”, enciende la tele mientras su mujer se cambia. Zappea un poco hasta que llega a un canal en el que hay anuncios, promocionan uno de esos aparatos de vibraciones… empieza el programa, vuelve a zapear hasta que encuentra una promoción de un rotulador que arregla arañazos, empieza el programa y vuelve a zapear, ahora cae en el cortador de verduras… Al fondo del armario acumula una cama hinchable, un limpiador mágico de cristales, unos cuchillos que nunca se desafilan (pero que nunca cortaron bien)…

“Calva” es menos compulsivo, acumula la obsesión durante meses incapaz de saciar su impulso, acumulando su energía entre el placer y el dolor. Recientemente decidió que era más saludable abandonarse a la tentación un par de veces al año, eso le tranquiliza durante un tiempo. La última vez pasó todo el otoño en tensión hasta que se dejó llevar. Las había visto en Ebay, encendió el ordenador, abrió el navegador y tecleó frenéticamente. Se dió de alta el Paypal y compró 10 gafas de cristales de dos colores para ver fotos en 3 dimensiones en total 5,5€ transporte incluido. Estuvo semana y media mirando obsesivamente el buzón del correo todos los días. Finalmente llegaron. Las desenvolvió a arañazos, fue al ordenador, buscó una foto, se la puso y la miró fascinado cuatro o cinco minutos. Se  las sacó, metió en un cajón los 10 pares y no han vuelto a salir de ahí. Lleva cuatro meses tranquilo.

El lunes nos pondremos la corbata y llevaremos los niños al cole, trabajaremos toda la semana formalmente y llegará el fin de semana, otra vez, con sus pequeñas obsesiones.

Carta a mi hija

Hijos

Hijos

Mi hija se fue “de colonias” dos semanas y media con el colegio. No les podíamos llamar por teléfono más que un par de veces, pero podíamos escribirles tantas cartas como quisieramos, un poco anticuado eso de escribir, pero me pareció buena idea.

Me puse delante del papel… creo que (por el momento) conozco bien a mi hija, le tengo bastante cazada en las cosas que le preocupan, las que le gustan, las que le ponen nerviosa. Por el momento el canal de comunicación sigue abierto, estamos todavía a unos años de la adolescencia. No es muy extrovertida, pero si le  preguntamos mi esposa y yo suele responder prácticamente a todo, si lo hacemos en el momento  oportuno. Me puse delante del papel y no supe que contarle.

Tuve la tentación de empezar con las recomendaciones: Que obedezcas a la profe, que tomate la medicina, que seas ordenada. Depués pensé en explicarle lo que estábamos haciendo nosotros (básicamente lo mismo que cuando está ella), pasé de largo las reflexiones filosóficas y descarté los temas que me interesan a mi, fundamentalmente cosas aburridas y obsesivas.

Todo hay que decirlo, soy un tipo bastante aburrido y quedarme sin saber que contar me pasa a menudo, suelo ser repetitivo en los temas y tiendo a buscar una conclusión a los mismos, lo cual es pesadísimo para el interlocutor. No se charlar. Pero la experiencia de contarle algo a mi hija fue una sensación nueva y mucho más difícil todavía.

Desde hace ya algún tiempo intento encontrar momentos de charlar a solas con cada uno de mis hijos, incluso con el canijo, de manera que pueda intuir como evoluciona la persona que hay debajo de la cara de todos los días.

En el fondo es coherente con algunas de mis últimas preocupaciones, eso de tener hijos es una responsabilidad tremenda, cada día me parece mayor. En estos momentos me doy cuenta de que hay un  factor adicional que lo mejora o lo empeora y es que los hijos empiezan a tener opinión y tomar decisiones muy pronto, noto que mi hija ya empieza. Todavía podemos llevarle la contraria pero instintivamente ya tiene ganas de gobernarse a si misma.

Tengo la impresión de que ya le hemos dado una buena parte del impulso que nos toca, poco a poco se va acercando el momento de abrir la mano, faltan años, pero la dirección que le hemos dado empieza a ser difícil de cambiar.

Esperemos que el canal de comunicación siga abierto, si no puede ser por carta tendrá que ser por Twitter.

Gente normal

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Adiós Michael Jackson bienvenida la polémica

Michael Jackson

Michael Jackson

Después del primer artículo sobre Michael Jackson, a propósito de su vuelta a los escenarios, el artículo empezó a tener un razonable nivel de visitas. El  día de su muerte el número se multiplicó por  300.

Ha habido una auténtica explosión de reconocimiento por parte de los fans que, hasta ahora, estaban callados. De hecho, en los comentarios se puede ver como el número de personas que critican sin paliativos a la ex estrella es una minoría (no despreciable, pero minoría) con respecto a los que se centran en su recuerdo positivo y admiración de los logros.

Esta observación me lleva a reflexionar que las expresiones negativas y agresivas siempre tienen más repercusión que las positivas y que estas últimas son por definición más tímidas. Estamos en una tiranía de las  opiniones negativas.

Estos días  rivalizan los programas en los que se recuerda su música y vídeos con las polémicas y conspiraciones sobre su muerte y su legado.

Espero  que en este caso prevalezca la admiración (aunque sea a la música y no a la persona) y pase la crítica.

Su música ha estado demasiado oculta bajo los mismos velos que su cara, es el momento de volverla a detapar.

 

Los últimos conciertos de Michael Jackson

Mete la cabeza en el agua para sacarla de la arena

avestruzNo se si será verdad, pero  se dice que las avestruces, cuando tienen miedo, meten la cabeza en la arena para protegerse del peligro. La leyenda sigue diciendo que con la cabeza hundida se lían a patadas contra todo lo que se mueva con sus poderosísimas extremidades. Yo juraría, por sentido común, que lo mejor que puede hacer una avestruz con sus patas es echar a correr. Pero demos la leyenda por buena hoy.

Cada año alrededor de Semana Santa me pego el primer baño en el mar, a veces es durante las fiestas, a veces cae en mayo. Este año ha sido más tarde, el pasado fin de semana.

El proceso suele ser largo, empiezo metiendo los pies… y maldiciendo la condenada temperatura del agua. Cuanto más pronto en el año más la maldigo. Sigo adentrándome, poco a poco. Normalmente es un evento que hago acompañado, de mi mujer, de algún hermano, para estar alturas ya me han pegado cuatro gritos por lo lento que voy.

El cuerpo se va acostumbrando, cuando el agua está muy fría incluso al dolor que provoca. Más allá de las rodillas todas las tensiones y preocupaciones acumuladas durante el invierno se vienen a la cabeza a borbotones, duelen casi tanto como el agua.

Baño en el marLLegados a un punto, normalmente por  encima de cualquier parte impúdica, hay que tomar una decisión y después de un momento de colapso, normalmente de espadas, me entrego al mar. Primero todo el cuerpo, finalmente la cabeza. Se hace el silencio, mejor dicho, solo aquel sonido de las pocas burbujas que salen por la nariz, un sonido igual al de hace uno, dos, veinte, treinta años, igual el mio que el de los millones de otras personas durante siglos.

 

Las preocupaciones desaparecen, a veces explotan como las burbujas, otras se diluyen en el agua. Al sacar la cabeza vuelvo a la realidad  pero sin ellas.

Especialmente en un año como este os recomiendo el primer baño en el mar. Pronto, frio.

Y si esta fuera, finalmente, nuestra crisis

¿Qué oculta Carla Bruni?

Empiezo diciendo de antemano que el título tiene trampa.

Carla Bruni

Carla Bruni

La visita de Sarkozy parece que esté planificada para acompañar a su esposa. De hecho Carla Bruni no pasa inadvertida porque no quiere. A Sarkozy ya le va bien. El vulgo se fija en su esposa y él se dedica a negociar duro. En España todavía más si pensamos que la visita se ha convertido en una competición entre la Primera Dama y la Princesa Letizia.

Estos despistes me parecen fuera de lugar, estamos pasando una época en la que se tiene que tener el máximo respeto por las sensibilidades ajenas… o no. A mi me lo parece pero en la España del Salsa Rosa una visita como esta ayuda a sobrellevar  la situación económica.

De hecho, quizá deberíamos todos hacer nuestro pequeño esfuerzo por disfrutar de los pequeños placeres, como hablar del sombrero del Carla Bruni. Tenemos muchos síntomas de que los españoles están totalmmente colapsados, diría yo que hemos sobrereaccionado, cada dato económico es peor que el anterior.

Por eso, una charla con los amigos, con una cervecita, viendo el partido; ir de tiendas con las compas, para ver lo que viene este verano y que de paso caiga algún detallito. Disfrutemos con lo que hay y si de  paso consumimos un pelín (el que pueda), sin excesos, para matar el gusanillo, tanto mejor.

Carla  Bruni oculta o,  mejor dicho, saca a la luz que tenemos ganas de salir de ésta, tenemos ganas de relajarnos y de disfrutar.

Just do it.

Finalmente Francia nos invita a la Cumbre de Refundación del Capitalismo

Nicolas Sarkozy, sus defectos, sus virtudes y Carla Bruni

100.000 visitas cumplidas ayer por la mañana

100.000 visitas

100.000 visitas

Esto de escribir un blog es para gente muy tozuda. Ayer cumplí las 100.000 visitas después de un año,  cinco meses y 301 posts. No me puedo ni imaginar lo que debe ser mantenerlo durante cuatro o cinco años.

Lo creé como una manera de aprender de estas cosas de la Web 2.0, en esas épocas era consultor y creía que la única manera de estar bien informado de estos temas era sufrirlo en carne propia.

Pasado este tiempo le he ido encontrando más utilidades, la más importante de ellas es tener opinión. El esfuerzo de sentarse delante de la pantalla para escribir, a veces con una idea que te va a explotar en la cabeza, a veces con la mente vacía.

El secreto es nunca ser indiferente.

El Post 100 de Opini-hoy