Bibiana Aído, mal resultado de la política de cuotas

Bibiana, chata, ya basta, no hace falta que hables mucho más en los próximos cuatro años, intenta mantener tu Ministerio baratito y ya está, casi prefiero que te quedes sin hacer mucho ruido, porque sería todavía peor que entrase alguna persona con ganas de hacer cosas.

Si cada vez que te equivocas de palabra (miembra) la gente de la Real Academia de la Lengua tiene que cambiar el diccionario, vamos mal. Entre otras cosas porque ni “fistro” ni “guay” estoy nada convencido de que sean anglicismos, por lo tanto tontería sobre tontería.

Para colmo las dos primera acciones planificadas (la charla con Nicoles Kidman y la aprobación de un teléfono para que nos desfoguemos) me parece que más valía habérselas ahorrado.

Sobre todo lo del teléfono, que quieras igualdad no quiere decir que todos los hombres tengamos que comportarnos como mujeres. A los hombres no nos gusta hablar por hablar y menos cuando estamos cabreados. En esos casos preferimos ir a gritar al futbol, tomarnos unas cervezas viendo el futbol o jugar al futbol. Ya verás como con la eurocopa todos los hombres nos tranquilizamos.

De hecho ahora con la eurocopa, como habrá más días con futbol, estaremos más tranquilos y como después vienen las olimpiadas, pues también.

Bibiana, estoy convencido de que los hombres y mujeres debemos tener las mismas oportunidades, derechos, deberes, reconocimiento y compensación. Pero no somos iguales.

PD: Pareece que Escolar opina parecido.

Respeto profundamente la opinión de Luis Solana, pero eso no es excusa para escojer Ministros inmaduros.

Parece que El País le hace una entrevista y como decimos en el post, ni con esas.

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