Crisis: La lenta espera hacia la dura realidad

Esta crisis es como una pesadilla. Quizá es que las antoriores me cogieron de muy joven.

En esta, la información es tan ágil que a la mayor parte de la población nos está dando tiempo a poner las manos encima de la cabeza antes de que nos golpeen los cascotes. Pero solo las manos, no hay manera de ponerse a cubierto.

Hablamos con certeza de que el paro seguirá subiendo hasta quizá los 4 millones de desempleados. Y todos esperamos, rezando, que no seamos nosotros. Hablamos de que hay algunas cajas que pueden pasarlo mal. Y esperamos. Los precios de la vivienda llevan tiempo desacelerándose, mucha especulación ha habido de si podían caer o no, pero ellos han seguido inexorables su tendencia, ya empiezan a descender, no se ve cuando cambiará la tendencia, dónde está el fondo. Y mes a mes veremos como van empeorando.

Muchos de estos parámetros es importante que toquen fondo cuanto antes. Pero cuanto antes es mucho tiempo. Y cuando te toca a tí la infeliz lotería, se hace eterno. Y cuando estás en la cuerda floja, se hace eterno.

Se habla mucho de la gestión de las expectativas y de la pérdida de confianza (especialmente nuestro gobierno que critica a la oposición por decir las cosas tal y como son).  Pero hemos pasado de la confianza del televidente a la confianza del soldado. Hasta hace poco la confianza se gestionaba por unos cuantos ricos gestionando sus inversiones por internet. Ahora la confianza se gestiona corriendo al banco para salvar los ahorros de una vida o abandonando el sorteo de vivienda de protección oficial porque ningún banco da el credito para financiarla.

Tic, tac, tic, tac ¡Qué lenta pasa la crisis!

Hoy he cambiado de banco… a toda prisa

Aprender a pensar… en la crisis

Y si esta fuera, finalmente, nuestra crisis

La crisis española y la esfera perfecta

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Menudo Semestre,… esperemos a otoño

LLevo un par de días con dificultad para escribir. LLega el verano, se nota que las agencias de información están aburridas y con ganas de vacaciones.

Miro hacia atrás ya son ocho meses de blog. Pero la actualidad española ha sido un poco cansina (o es que quizá yo soy un tio aburrido y es que solamente me centro en temas aburridos.)

El primer trimestre estuvo monopolizado por las elecciones generales, en general la campaña fue mala por parte de ambos partidos, los debates fueron repetición incansable de los mismos reproches y sin aportar ilusión ni propuestas concretas.

El segundo trimestre no ha sido más que malas noticias económicas, el euribor subiendo, el euro también, el precio del petróleo también, el precio de las viviendas desacelerándose rápidamente y la construcción de nuevas bajando drásticamente, el crecimiento del PIB pegando un frenazo de aupa, la inflación sube sin control y las noticias de la crisis financiera internacional sin ayudar nada. Irlanda rechaza el tratado de Lisboa.

A todas estas Zapatero monta un gobierno inverosímil, se inventa un ministerio y una ministra, el de Igualdad, que no hace más que dislates. Para colmo se ciega con respecto a la crisis de palabra y de acción. Y cuanto más tarde en reaccionar más tiempo tardaremos en salir. El resto de ministros no ayuda.

El PP dándo una imagen ridícula y cerrando finalmente con un congreso ficticio, “integrador”, que finalemente ha sido una caza de meigas. Se ha creado un equipo de dirección del partido en base a representantes de poco peso y Mariano Rajoy pretende dar un giro al centro que en su partido no se creen porque llevan cuatro años con radicalismo. Rajoy quiere ahora el poder que no ha cogido durante los últimos 4 años.

Para colmo, el Renault R28 no funciona, Lorenzo se cae y se rompe, Rossi va primero del mundial, La selección pasa de cuartos, pero el europeo es muy corto y se nos pasará pronto, Gasol Pierde el anillo, no estamos haciendo ningún ambiente de Olimpiadas…

Lo malo es que después del verano se notará que la gente no se ha ido de vacaciones y de eso España se va a resentir, la Expo de Zaragoza se acabará, el empleo del turismo se termina, por lo tanto desempleo por las nubes, Trichet habrá subido otra vez los tipos de interés, las viviendas ya habrás empezado a bajar de precio y ni su padre se comprará un piso, las inmobiliarias que no lo estaban… a la UVI, la morosidad por las nubes, tendremos que salvar alguna Caja de Ahorros, el tratado de Lisboa por los suelos.

Lo único que nos puede salvar es un plácido verano, que USA empiece la senda hacia arriba y que Fernando Alonso haga algún podio.

PD: Marc Vidal siempre me merece mucho respeto y me parece que está de acuerdo.